
Cuando se pasea por las calles de Colonia del Sacramento una de las actividades obligadas es hacer una visita al faro del Barrio Histórico, que ya cuenta casi más de 150 años de historia donde supo ser de gran utilidad para las embarcaciones que llegaban a la ciudad.
Hoy en día las instalaciones del faro pueden ser visitadas los días de semana a partir de las 13 horas hasta el atardecer, y los fines de semana desde las 11 horas. El mismo se encuentra sobre la calle De San Francisco entre Plaza Mayor y De San Pedro, construido sobre las ruinas del Convento de San Francisco Javier.
Repaso histórico del faro del Barrio Histórico
La idea de construir un enorme foco de iluminación surge luego de la cantidad de naufragios ocurridos en esta zona del país, sobre todo porque varios de los protagonistas fueron barcos con grandes tesoros de oro y plata a bordo.

Las obras comenzaron en el año 1845, aunque fueron interrumpidas por el ataque a la ciudad por parte de la flota de Garibaldi en el marco de la Guerra Grande. Las mismas fueron retomadas años más tarde en la década del 1850, luego que el gobierno recaudara dinero cobrándole impuestos a los barcos que paraban en Colonia.
La construcción concluyó con una enorme torre de mampostería pintada de blanco, cuya altura focal llega a los 34 metros sobre el nivel del mar. La inauguración se llevó a cabo en el año 1857, siendo a partir de ese momento de gran utilidad ya que su iluminación le permitía ser visto hasta a 6.4 millas de distancia.
Popularmente se le dio la denominación de “farola trágica” ya que fue protagonista de dos episodios fatales. El primero de ellos ocurrió en 1873 cuando el farolero José Otondo muriera a causa de un incendio, mientras que el segundo tuvo como protagonista al encargado Modesto Feal, quien se quitara la vida en el lugar en 1918. Al tratarse de una ciudad muy chica de escasos habitantes, ambos hechos conmovieron a la sociedad de la época.

Con el paso del tiempo el faro del Barrio Histórico pasó a ser uno de los principales centros de atracción de la ciudad coloniense, por lo que en 1976 fue declarado Monumento Histórico Nacional por el Poder Ejecutivo. Por eso hoy en día no se puede dejar de visitarlo cada vez que se viaja a Colonia.


